Enero es la época del año en la que preparamos la lista de los deseos y las buenas intenciones para los próximos 12 meses. En recursos humanos, generalmente, miramos a nuestro alrededor para comprender cuáles serán los temas más importantes y las prioridades a tratar con prontitud.

La digitalización y los avances de la Inteligencia Artificial, a menudo, aparecen destacados en los pronósticos de las revistas especializadas. También adquieren relevancia, los temas que implican nuevos retos o desafíos interesantes como los relacionados con el ámbito legal, incluidas las primeras sanciones para las empresas que no hayan cumplido con las especificaciones del GDPR.

Por supuesto, tampoco podemos olvidarnos de las políticas en materia laboral que implementará el gobierno y las consecuencias que implicará para diferentes supuestos y tipos de contratos. Como todos los años, esperamos también grandes retos en los procesos de selección y en la planificación de la fuerza laboral.

Así las cosas, ¿qué crees que puede hacer recursos humanos para ayudar a las organizaciones a construir de una manera práctica y efectiva el grado correcto de resiliencia y la agilidad necesaria para enfrentarse a los cambios que están por llegar?

Una nueva mirada a la experiencia del empleado.

Si la selección de personal se vuelve más y más complicada, es importante fijar la atención en aquellos empleados con talento que ya están dentro de la organización. Las personas suelen preocuparse por la marcha económica de su país y las consecuencias que estás podrían tener sobre la organización en la que trabajan y, por supuesto, su seguridad financiera. El entorno laboral puede aumentar esta tensión si el equipo operativo falla o si las tecnologías implementadas aumentan de manera desproporcionada o incrementa la complejidad de sus tareas, en lugar de hacer, precisamente lo contrario, que es lo que se espera de ellas. Una empresa no puede proporcionar un entorno de seguridad y protección absoluto, pero sí que puede hacer que los colaboradores lo sepan, involucrarle y apoyarle, tratando de minimizar cualquier elemento de estrés adicional.

El inicio de este nuevo año es una buena oportunidad para que los recursos humanos comprueben si la organización, de verdad, está haciendo todo lo posible para proporcionar a sus empleados una experiencia laboral positiva. ¿Se reflejan los valores y principios fundamentales de la empresa en la acción de la gerencia y la dirección? ¿Los programas orientados al bienestar de los empleados se centran en aspectos de salud física y mental? Responder a estas preguntas proporcionará datos útiles para planificar una estrategia de compromiso con los empleados y garantizar que las figuras clave cumplan sus objetivos y cometido sin perder ni un ápice de motivación.

Centrarse en la formación y el desarrollo.

En un entorno profesional en el que la competencia es esencial, ignorar la capacitación y el desarrollo a futuro no es una opción. Antes de buscar un candidato en el mercado, intenta buscar o re-descubrir el talento que hay dentro de tu empresa y asegúrate de que tus empleados crezcan y evolucionen. La clave es asegurarse de que la compañía está capacitando a las personas adecuadas para desempeñar la función adecuada y ahí es donde el software de gestión de recursos humanos se convierte en tu mejor aliado.

Un software de gestión de recursos humanos puede ayudarte a “mapear” las habilidades y con ello, poder identificar con más facilidad si careces en la actualidad de alguna de ellas y definir las que necesitarás en el futuro. Te sorprendería descubrir la cantidad de habilidades ocultas que puede haber en tu equipo y que no acaban de explotarse a su máximo nivel. Incluso, se pueden extraer los datos de evaluación del desempeño para ayudarte a identificar mejor quién es el empleado más entusiasta, con más motivación o con mayor potencial para crecer y progresar.

La capacitación no significa, necesariamente, enviar a las personas a participar en largos y costosos cursos de formación. Gracias a la tecnología actual se puede acceder a diferentes propuestas y actividades formativas online. Incluso el mentoring -elegir un mentor de entre los colegas más capacitados o más seniors- es también una manera muy pragmática de impulsar el crecimiento de los colaboradores. No subestimes las habilidades sociales, ya que este tipo de habilidades interpersonales y la capacidad de colaboración serán cada vez más importantes en el mundo laboral que viene.

Optimización de procesos clave

Según una investigación realizada por Forrester hace poco 2019 será el año de la automatización.  Esto desde luego es indudable, en especial, atendiendo a dos frentes concretos: por un lado, si tenemos en cuenta las predicciones cada vez más sofisticadas pero reales, sobre la presencia de los “robots” en el entorno laboral y la colaboración de estos empleados “robóticos” o “artificiales” con los empleados de “carne y hueso”. Por otro lado, con el tiempo, convertido en un recurso cada vez más valioso, las organizaciones intentarán comprender cómo digitalizar todos los procesos de poco valor añadido, para hacer que los empleados puedan concentrarse y poner el foco en aquellas actividades que sean realmente importantes.

En este sentido, la tecnología que soporta los recursos humanos en este proceso de digitalización está disponible desde hace mucho tiempo, pero aún existe una gran cantidad de gente que, sorprendentemente, sigue gestionando y administrando los datos de sus equipos  a través de procesos manuales, igual que el registro y control de las ausencias o la evaluación del rendimiento.

Automatizar los procesos y permitir a los empleados que gestionen sus propios datos, ahorra mucho tiempo y proporciona, precisamente eso, más tiempo, a recursos humanos para llevar a cabo otras tareas más estratégicas y valiosas. Además, un sistema de gestión de recursos humanos centralizado proporciona a la organización datos confiables y actualizados para trabajar en la toma de decisiones más y mejor informadas.

 

Cristina Del Amo author image

Cristina Del Amo

Soy periodista, empresaria, emprendedora y madre. Licenciada en Ciencias de la Información por la Univ. Complutense de Madrid y Máster en Gestión Comercial y Marketing, por la Escuela de Negocios ESIC, mi trayectoria profesional está ligada al entorno de la comunicación, la gestión empresarial y los recursos humanos.