Seis cosas que extrañamos de la oficina. Y cuatro que no

Las empresas que inicialmente se vieron forzadas a implementar el trabajo en remoto, con todas las dudas que tenían al respecto, ahora se están dando cuenta del gran potencial que encierra. Algunas organizaciones han podido mudarse de la oficina al trabajo desde casa de manera tan efectiva que están considerando mantenerlo de forma permanente o, al menos, implementar un modelo híbrido que permita trabajar unos días desde casa y otros días acudir a la oficina.

Por otra parte, lo cierto es que, aunque muchos empleados se han adaptado bien al trabajo desde sus hogares, otros esperan con anhelo volver pronto a la oficina.

Working from home

Para los equipos de recursos humanos que planifican la mejor manera de hacer que sus empleados regresen al lugar de trabajo habitual, saber lo que más valoran estos del trabajo en remoto y lo que echan de menos de su entorno habitual les permite construir una estrategia go to the office más y mejor adaptada para todos.

Qué es lo que más echamos de menos de la oficina

1. Socializar con los compañeros (Las relaciones sociales)

Muchos de nosotros pasamos la mayor parte de nuestra vida diaria en el trabajo, por lo que muchas de nuestras interacciones sociales tienen lugar en la oficina. Cuando trabajas desde casa, no puedes contactar rápidamente a un colega para tomar un café o acercarte a su escritorio. Las interacciones sociales accidentales o espontáneas son difíciles de recrear en un entorno virtual, por lo que no es sorprendente que muchos empleados echen en falta este aspecto del trabajo presencial.

2. Sentido del humor

Cuando trabajas en un ambiente estresante o bajo una gran presión, las conversaciones distendidas y las bromas inocentes pueden ayudarte a aliviar la atmósfera de tensión en la oficina. Aunque hay una línea muy fina entre las bromas y el acoso o la intimidación, poder compartir con los compañeros bromas afables o comentarios un poco más distendidos es una de las cosas que la gente más extraña de la oficina.

3. Reuniones presenciales.

Gracias a las plataformas de videollamadas, aún podemos mantenernos en contacto y «ver» a colegas, amigos y familiares. Pero no hay nada mejor que tener a alguien realmente delante de nosotros; durante las videollamadas se puede perder o incluso malinterpretar algunos matices del lenguaje corporal y el tono de voz. También se pierde la oportunidad de ver a los compañeros con los que no se trabaja directamente, ya que la mayoría de las reuniones de videollamadas están relacionadas con proyectos concretos o tareas del día a día. Y si durante este período has utilizado con frecuencia las llamadas online, habrás notado lo fácil que resulta ser aburrido o pesado. Es por eso que nos hacen falta las reuniones en la oficina, incluso aquellas que hasta hace unos meses nos parecían una pérdida de tiempo.

4. Colaboración con colegas.

Las personas pierden la capacidad de recurrir a un compañero de mesa para una pregunta o acercarse a un manager para pedirle ayuda/orientación. Por supuesto, hay una serie de herramientas de gestión de proyectos que apoyan la colaboración del equipo, pero a veces un breve intercambio de opiniones durante el café después del almuerzo para asegurarse de que todos están alineados facilita las cosas. Aunque las aplicaciones de correo electrónico y mensajería consiguen el mismo objetivo, pueden ralentizar sus actividades, porque tal vez haya alguien que solo lee los mensajes por la tarde o quizá se olvide de responder.

5. Rutina estructurada

Para muchos empleados, trabajar desde casa durante tanto tiempo ha sido una experiencia nueva, que ha causado un cambio significativo en su rutina diaria. Aunque a algunos les gusta tener más flexibilidad, otros prefieren los hábitos estructurados que han establecido después de años de trabajo en la oficina. Tener lugares y horarios separados para el trabajo y para los asuntos privado contribuye a mantener el equilibrio adecuado, sin que uno envuelva al otro.

6. Ambiente de oficina

Tanto si trabajas trabaje en un entorno animado y bullicioso como si lo haces en una oficina tranquila y silenciosa, si es un lugar compatible con tu estilo de trabajo y tu personalidad, es normal que lo eches de menos. Se sabe que estar en un lugar de trabajo agradable y feliz tiene un impacto positivo en la productividad y la motivación de las personas.

Y qué es lo que NO nadie echa de menos de la oficina

1. Viaje de trabajo a casa

¿Cuánto tiempo perdemos cada uno de nosotros para ir a trabajar? La mayoría al menos media hora, que se convierte en una hora entre viajes de ida y vuelta atrapados en el tráfico o en el transporte público abarrotado. Sin mencionar a aquellos que trabajan en una ciudad distinta de la que viven y pelean con trenes que se retrasan ​​todos los días. Por lo tanto, no es sorprendente que no echemos en falta el viaje a la oficina: evitándolo, sin duda, ganamos en bienestar personal, tiempo y productividad.

2. Relaciones poco saludables

En el trabajo, como en el ámbito de nuestra vida privada, tratamos con personas con las que no empatizamos especialmente. Ya sea por temas relacionados con el trabajo o por otras cuestiones más irrelevantes como el fútbol o la política, no siempre resulta fácil mantener una relación cordial con todos los compañeros. Las relaciones tensas y la manera en la que podemos gestionarlas es una de las principales causas de estrés laboral. Trabajar en remoto ayuda a crear nuevos equilibrios que, en algunos casos, pueden funcionar mejor, o, al menos, permite que no tengamos que ver, tan a menudo, a ese compañero que ni soportamos ni nos soporta.

3. Código de vestimenta

No tener que decidir cómo vestirnos significa menos cosas en las que pensar cuando nos levantemos por la mañana. Para los empleados que trabajan en entornos particularmente formales, como estudios financieros o legales, la ropa corporativa es imprescindible. Tener que decidir todos los días qué ponerse y asegurarse de que sea la indumentaria adecuada para el trabajo es algo de lo que algunas personas están muy felices de deshacerse.

4. Ruido y distracciones.

Para aquellos que trabajan en un espacio abierto, a veces los ruidos y las distracciones que provienen de los “vecinos” de mesa pueden ser realmente pesados: conversaciones de colegas, clics en el lápiz, escritura en el teclado … En casa, es más fácil crear un entorno de silencio y tranquilidad para trabajar sin interrupciones. Siempre con el permiso de los niños, claro.

Poder trabajar desde casa durante este período de cuarentena ha sido sin duda una ventaja importante para muchas empresas, pero es cierto que las personas carecen de interacciones sociales. Muchos empleados y, por supuesto, también, muchas organizaciones están deseando volver. Quizá porque sea una manera de acercarnos un poco más a la normalidad que tanto echamos en falta. En todo caso, tanto si estás pensando en regresar a la oficina, como si estás planificando una mayor implementación del trabajo en remoto, será bueno contar con un software de recursos humanos que apoye el go to the office o que facilite la transformación y la gestión de un entorno laboral más flexible que nunca.

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